|
|
coño, el no puede resistirse y agarra tu culo para acercarlo a su boca y meter su lengua en tu sexo, ufff, qué rico, no puedes seguir así, desciendes rápidamente y te ensartas su polla palpitante de deseo en tu coño, estás tan mojada que no opone ninguna resistencia, te la metes hasta la raíz, sentándote sobre sus piernas. Comienzas a follártelo frente al espejo, te ríes, te gustas, te masturbas con una mano mientras tus piernas, alzando y bajando tu cadera, imprimen un ritmo frenético de placer, es genial, buscas tu propio placer, usando su polla como un consolador.